Datos de la ruta ...

Dificultad: Muy sencilla
Tipo: lineal.
Distancia: 6,6km (ida y vuelta)
Época recomendada: Primavera, verano u otoño. En invierno hay gente que la hace con raquetas, porque está nevada
Apta para niños: Sí. Nos parece una ruta ideal para ir con niños.

Esta ruta pertenece al Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, en la Montaña Palentina y destaca por tener el mayor salto de agua natural de la provincia de Palencia, que da nombre a esta senda: La Cascada de Mazobre. Pero a nosotros nos ha encantado no sólo por la cascada, sino por la enorme belleza de toda esta zona. Se trata de un paseo muy agradable para ir con amigos o con niños paralelo al arroyo Mazobre, a la derecha, y a los pies de los barrancos septentrionales del Espigüete, a la izquierda. Nos ha encantado en estas fechas (primavera) por la combinación del verde del valle y la arista este del Espigüete.

Para empezar la ruta, llegaremos hasta el parking de Pino Llano, entre Cardaño de Abajo y Cardaño de Arriba, donde podremos dejar el coche. Cruzando la carretera, veremos el cartel que marca el comiendo de la ruta. El recorrido está señalizado con marcas blanco-amarillas.

Como podéis ver en el mapa del cartel, cuando nos lleguemos, aproximadamente por la mitad del camino, veremos un desvío a la izquierda, que nos llevará a un refugio de montaña que está abierto y que tiene unas vistas muy bonitas. Nosotros preferimos acercarnos al refugio a la vuelta, pero, obviamente, también se puede ir a la ida.

Si seguimos andando, pronto empezaremos a ver, a mano derecha, la Cascada de Mazobre.

Aproximadamente, cuando llevemos andados unos 3km llegaremos a un puente, que deberemos pasar y veremos una bifurcación en el camino. Como podéis ver en la foto, si tomamos el camino de la derecha, llegaremos al mirador de la cascada y podremos bajar hasta la base de la cascada.

¡Una pasada! ¿quién se atreve a refrescarse un poquito?

Retrocederemos hasta la bifurcación del camino, para coger la otra rama e ir hacia la segunda cascada. No es tan llamativa por su tamaño, pero, en cuanto a belleza, no creo que tenga mucho que envidiar a la primera.

Así, finalizaremos el camino de ida, pero recordad que habíamos dejado para la vuelta la visita al refugio del Espigüete. Aproximadamente a la mitad del camino de vuelta, veremos un desvío no señalizado hacia el refugio. Hay que subir, pero bueno, la ruta ha sido relajada y las vistas merecerán la pena.

El refugio está abierto por si alguien necesita utilizarlo. En la planta baja encontraréis una chimenea, leña, una mesa y unas sillas. Veréis una escalerita, al lado de la puerta, que lleva al piso de arriba, donde se supone que deberíais dormir si os encontráis en apuros y necesitáis utilizar el refugio.

Y esto es todo amigos. Excursión altamente recomendable para pasar un día agradable con la familia y amigos en un entorno espectacular. Si tenéis perro, no os olvidéis de él, que lo disfrutará muchísimo.