Datos de la ruta ...

Dificultad: Sencilla
Época recomendada: Todas
Apta para niños:
Tipo: Lineal con variante circular
Recomendada para bicicleta:

La Senda de Río Cega entre Viana y Boecillo es una ruta lineal de 6.6km, que os llevará aproximadamente 3 horas (ida y vuelta). Se trata de un relajado paseo que se puede hacer andando o en bici.

Se puede partir desde Viana de Cega o desde Boecillo. En el caso de que empecéis en Boecillo, en coche deberéis tomar la salida 179 de la  N-601, llegar hasta “Las Bodegas” y seguir subiendo hasta una pequeña explanada que sirve de parking al comienzo de la ruta. Saliendo del parking, veréis dos caminos. El de la Senda es el de la izquieda.

En nuestro caso, empezamos desde Viana. Deberéis llegar al pueblo y preguntar por el polideportivo, pasando las piscinas. Ahí podréis aparcar porque el comienzo de la ruta está muy próximo, al lado de un bonito puente de madera.

Los primeros 500 m cumplen los requisitos de accesibilidad 0, para invidentes. El resto de la senda es accesible para personas con movilidad reducida. Es un paseo muy agradable tanto para hacer andando como en bici.

Cuando llevemos, aproximadamente, medio km encontraremos un curioso mirador, que no pasará desapercibido. Permitirá ver el cauce del río Cega. En nuestro caso, a finales de verano, llevaba poco agua.

Pasado el mirador, comienza una variante circular de algo más de 1.5km, que recorre de forma más cercana el río Cega y el arroyo Molino. Veremos carteles señalado esta variante como “Ramal circular”.

Por esta parte del recorrido más próxima a Viana encontramos, sobre todo, pinos (piñoneros y resineros). A lo largo de nuestro camino, nos encontraremos a la derecha un enorme edificio abandonado. Por si os pica la curiosidad, fue un Hospital Antituberculoso hasta 1963. Posteriormente, hasta 1982 fue un centro de atención para menores discapacitados del ASPRONA

Ya en territorio de Boecillo, pasaremos por un antiguo camino de trashumancia, el Cordel del Monte, por el que pastores y ganaderos conducían al ganado.

Ahora, entre encinas, llegaremos hasta el final de la Senda donde se encuentra el Colegio de los Escoceses, uno de los edificios más emblemáticos de Boecillo, que se construyó en 1976 y acogía a curas y seminaristas expulsados de las Islas Británicas por seguir la religión católica.